Estrategias de refrigerios inteligentes para pequeños atletas

Refrigerios energizantes para jóvenes atletas

Por: Laura Ali, MS, RDN, LDN

El agudo pitido del silbato de un árbitro, el chasquido de un bate de béisbol o el sonido vibrante de una raqueta de tenis... ¡los sonidos de la primavera! Las actividades de los niños son muy divertidas, y te encantará que se ejerciten, así que es importante mantenerlos llenos de energía. Prueba estos consejos para darle a tu niño la energía extra que necesitan para desempeñarse al máximo.

Combos creativos: Los carbohidratos complejos se descomponen lentamente y, cuando los combinas con proteína, ¡son un excelente refrigerio lleno de energía!

  • Empaca pequeñas bolsas de cereal seco, fruta deshidratada y nueces como refrigerios rápidos en el camino a la práctica.

  • Combina la fruta con yogur griego y congélala en pequeñas paletas de fruta para que las puedas llevar contigo al salir de casa. ¡Un bocadillo agradable, saludable y fresco para un día caluroso!

  • El apio o las manzanas con un poco de mantequilla de maní son un estupendo refrigerio energético antes o después del juego.

  • Las porciones individuales de humus con pretzels pueden ser un refrigerio mientras van en el auto o camino a un juego.

  • Los pouches de una porción de atún o salmón se pueden envolver en una tortilla y son refrigerios perfectos para tus hijos o para ti, mientras te sientas a verlos jugar. Prueba Try Tuna Creations BOLD Hot Buffalo Style o Tuna Creations Ranch para un bocadillo divertido que te mantendrá en movimiento.

Refrigerios inteligentes: En un estudio publicado en Health Affairs Journal en 2010, se indicó que los refrigerios representan el 27 % de la ingesta diaria de calorías de los niños. Los refrigerios ricos en nutrientes pueden aportar nutrientes que los niños quizá no reciban durante el día.

  • Los refrigerios se deben considerar minialimentos y deben ser una combinación de proteínas, carbohidratos y una pequeña cantidad de grasa.

  • La cantidad adecuada de calorías para un refrigerio es de 200 a 300 calorías para la mayoría de los niños.

  • Idealmente, comer algo pequeño, más o menos una hora antes de la actividad, es lo mejor para que tengan tiempo de digerirlo.

  • Los antojos ocasionales están bien; celebrar una victoria o un gran día de juego con un pequeño dulce está bien. Un pequeño pastelillo, una visita al expendio de helados o una cena con el equipo al final de la temporada aumentan la diversión.

Hidratación: ¡No te olvides de los líquidos! Los niños pierden líquido rápidamente cuando se ejercitan y deben rehidratarse con frecuencia.

  • Deben beber al menos de 4 a 8 oz de agua antes de ejercitarse, de 4 a 8 oz más cada 15 a 20 minutos de actividad, y de 4 a 8 oz más de líquido después del juego o la práctica.

  • Congela botellas de agua la noche anterior al juego y llévalas contigo a la práctica. Se descongelarán lentamente y se mantendrán frías para refrescar por la tarde.

  • Normalmente, el agua es suficiente, pero si tu hijo ha estado corriendo durante más de una hora, un jugo diluido o un poco de leche baja en grasa puede ayudarlo a recuperarse y darle un impulso rápido de energía.